Recuerdo ese día en el que no conocimos. El cielo era azul y los rayos brillaban con fuerza a través de las nubes que rodeaban la ciudad. Recuerdo como al principio casi ni te hice caso. Recuerdo como jugamos después de un rato y recuerdo cuando me preguntaste "¿Eres extranjera? Tienes un lindo accento". En ese entonces no me di cuenta, pero no fue hasta la segunda vez que supe que eras especial. Recuerdo como una noche, en una fiesta que coincidimos, te sentaste a mi lado y charlamos. Recuerdo que al instante sentí esa chispa entre nosotros, pues a menudo que nos conocíamos, más cosas en común teníamos. Recuerdo como esa noche se convirtió en una de las mejores para mí.Recuerdo que después de ello pasaron dos largas semanas sin verte. Dos semanas que se me hicieron eternas, pues yo solo quería volver a verte. Quería que volvieramos a hablar, de alguna manera, sentía que eras el primer hasta entonces que llegó a entenderme y a quererme por como soy. Y recuerdo cuando nos volvimos a ver. Todo empezó en un juego. Todo fue un pequeño tonteo, un empujón sobre lo que entre los dos estaba naciendo. Recuerdo que te gustaba molestarme, que siempre me recordabas que tenía un "lindo accento". Recuerdo que esa tarde, fue una de las mejores que he pasado y cuando terminó, solo deseé volver a verte.
Otra dos semanas pasaron sin saber nada de tí, y al fin, cuando volví a verte, no dudaste en acercarte y sentarte a mi lado. Siempre te preocupaste por mí, era como tu pequeña protegida aunque te negabas a aceptarlo en voz alta. Recuerdo que fue eso que me empujaba a seguir el día a día; la esperanza de volver a verte. Pero después de eso vino un largo tiempo sin verte... unos días que se me hacían eternos y no deseaba más que ver esa sonrisa que me devolvió las ganas de vivir. Pasó el verano y mis esperanzas se rompían. Temía que me hubieses olvidado, que estuvieses con otra mientras yo seguía pensado en tí... Y fue entonces que empezé a temer el día en el que podría volver a verte. Pues nada sería como antes y temía que no volvieses a tratarme de la misma forma que antes.
Y fue allí, cuando menos me lo esperé, que decidiste dar novedades. Me hablaste y me dijiste que hacía tiempo que no veíamos. Me alegraste el día, por no decir toda la semana. Hasta que al fin, coincidimos en una misma fiesta... allí me abrazaste e incluso intentaste besarme. Esa noche recuerdo que confiaste en mí. Recuerdo también haber confiado en tí y hasta me soltaste que querías intentarlo, pero temías salir herido. Pero esa noche, también todo cambió... mentiste y dijiste que nunca quisiste nada conmigo. Me abandonaste. No luchaste por mí y le dijiste a él, que tenía el paso libre conmigo. Si supieras como me dolió saber lo rápido que renunciaste a mí. Si supieras como me dolió saber que si intentaste besarme fue solo porque habías bebido mucho...
Si supieras cuanto me decepcionaste Jb...